Informe sobre la evolución en 2005 de las principales propuestas emanadas del informe del Consejo Estratégico de Tecnologías de la Información (CSTI) del 30 de marzo de 2005: “Plataforma de propuestas para dinamizar la competitividad, el crecimiento y el empleo”
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En su reunión del 30 de marzo de 2005, el Consejo Estratégico de Tecnologías de la Información (CSTI) publicó un informe titulado “Plataforma de propuestas para dinamizar la competitividad, el crecimiento y el empleo”. Ese informe había sido elaborado por un grupo que congregaba a los protagonistas institucionales del sector de las TIC (CGTI, RNRT, RNTL, RIAM, MEDEA+, Syntec Informatique, CIGREF y Alliance TICS). Antes de que fuese definitivamente aprobado en la reunión antedicha, el informe había sido objeto de una concertación a fondo con varios miembros del CSTI.
Ese documento aspiraba a proporcionar una visión global de la situación existente en Francia y Europa con respecto a las demás potencias mundiales, en lo que se refiere al importante papel desempeñado por las TIC en el desarrollo de la competitividad y el crecimiento de los países desarrollados. Aspiraba, asimismo, a proporcionar un análisis sistémico de los factores esenciales que explican el desfase cada vez mayor de Francia y Europa en ese ámbito, así como a formular propuestas esenciales susceptibles de poner un término a esa tendencia para poder surgir de nuevo, de aquí a cinco años, como protagonistas importantes capaces de beneficiarse de las ventajas económicas que reporta un reducido número de las nuevas tecnologías, a la cabeza de las cuales figuran las TIC. El documento aspiraba, por lo tanto, a constituir una base –compartida por el conjunto de las profesiones interesadas, ya sean proveedores de soluciones o usuarios– de las orientaciones que podrían permitir a Francia y Europa volver a formar parte del pelotón de cabeza de los países desarrollados en uno de los pocos sectores determinantes de la competitividad y el crecimiento económicos del mañana.
El Presidente Delegado del CSTI pidió el 15 de noviembre de 2005 al Consejo General de Tecnologías de la Información (CGTI) que preparase una evaluación de la evolución que se había producido en el ámbito abarcado por ese documento. Se ha tratado, por lo tanto, de evaluar la evolución que se ha producido en el contexto mundial, así como los movimientos y progresos significativos que se han podido registrar en los distintos ámbitos abordados por dicho documento. Tal es el objeto de este informe, que, por lo demás, se limitará exclusivamente a examinar los elementos más notables por sus repercusiones tanto actuales como futuras.
I – La evolución del contexto internacional en el ámbito de las TIC
Primera constatación: El impacto diferenciador de las TIC en la competitividad y el crecimiento es un hecho unánimemente reconocido y corroborado.
La opinión de los especialistas en macroeconomía es aplastantemente unánime: en 2006 se ha seguido ahondando la diferencia en lo que respecta al crecimiento y la productividad entre los Estados Unidos y el promedio de los países de la Unión Europea, pese a los accidentes de coyuntura. La mayoría de esos especialistas atribuyen ese fenómeno a la explotación innovadora que los Estados Unidos hacen de las TIC en el ámbito de la oferta del sector de estas tecnologías propiamente dicho, así como a algunas de las utilizaciones que este país hace de esas tecnologías para transformar los procesos económicos. En Europa, los países escandinavos constituyen –aunque a menor escala– un ejemplo más próximo de esta forma de proceder.
Aunque las deslocalizaciones –que, hoy por hoy, afectan en su mayor parte a los productos de fabricación industrial– se consideran también una amenaza al otro lado del Atlántico, refuerzan allí el dinamismo de un mercado innovador en el ámbito de las TIC que, según se estima, constituye la única respuesta positiva a dicha amenaza.
Por otra parte, el creciente ascenso de los países de Asia muestra que éstos están dando prioridad a las inversiones en el campo de las TIC por considerarlas un factor importante de su potencia económica en el futuro. En Corea, el sector de las TIC representa ya el 20% del PIB, y este país ha previsto que ese porcentaje aumente hasta alcanzar el 29% dentro de cinco años. China y la India aplican una estrategia análoga. Después del decenio difícil por el que ha atravesado, Japón es el único país desarrollado que invierte en la Investigación y Desarrollo (I&D) de las TIC el mismo porcentaje del PIB que los Estados Unidos, esto es, dos veces más que Francia y el promedio de los países europeos (véase infra el capítulo dedicado a la I&D).
El dinamismo de la innovación en el ámbito de las TIC –factor del crecimiento futuro– puede verse también examinado el cuadro de honor de los depósitos de patentes, en el que las grandes empresas estadounidenses del sector de las TIC (IBM, MICROSOFT, etc.) se reparten los primeros puestos con grupos coreanos, japoneses, chinos, etc.
Por último, cabe señalar que la bolsa ha recobrado manifiestamente confianza en las perspectivas de la alta tecnología después de las dudas y los excesos de la “burbuja Internet”. Buena prueba de esto es el alza de los valores llamados “tecnológicos”, que ya no sólo se asientan en previsiones aleatorias de futuras partes de mercado, sino en resultados económicos reales (Google, Yahoo, eBay, etc.).
Segunda constatación: La capacidad de las TIC para constituir un diferenciador de competitividad y crecimiento se basa en la aptitud para llevar al mercado esas tecnologías y las innovaciones que se derivan de ellas. El déficit que se da en Francia a este respecto sigue siendo preocupante.
Dicho sea de otro modo, el desarrollo del “business” sigue siendo un motor esencial de la innovación mediante las tecnologías de la información, ya sea por parte de los protagonistas tradicionales que tratan de mantener o incrementar su competitividad transformando profunda e innovadoramente tanto los modelos de funcionamiento interno como los de las relaciones con sus proveedores y clientes (por ejemplo, Wal-Mart en el comercio), ya sea por parte de nuevos protagonistas que crean nuevos modos “en línea” (por ejemplo, eBay en el comercio y Apple en la descarga de música con su iPod).
Esta orientación es compatible con las preocupaciones de índole societal, que entran en el ámbito de competencia de los poderes públicos. Resulta evidente que esto no desemboca en una esterilización de la I&D bajo la presión de las preocupaciones “mercantiles” a corto plazo. Al contrario, se considera que la I&D es el mantillo que permite fertilizar a más largo plazo el dinamismo de la innovación, que es la verdadera opción estratégica de la sociedad estadounidense.
Esta capacidad para fomentar una corriente de negocios –sin la cual no cabe esperar un impacto económico significativo– descansa en una capacidad estadounidense organizada para propiciar la creación de “start up” (capacidad que, dicho sea de paso, también existe en Francia), y sobre todo para favorecer el crecimiento de pequeñas empresas que acaban convirtiéndose en PYME de volumen importante, visibles en la escena internacional. De esas empresas han nacido las que ahora son líderes del mercado actual y, entre las que se están creando en este momento, van a surgir algunas de las que encabezarán el mercado de aquí a cinco o diez años.
En un informe reciente del Consejo de Análisis Económico se ha puesto perfectamente de relieve que uno de los problemas estructurales de la economía francesa –sobre todo en el ámbito de las nuevas tecnologías– estriba en la incapacidad de las PYME para franquear el umbral de 100 empleados y alcanzar una visibilidad que trascienda las fronteras nacionales. Tal como ha mostrado OSEO-ANVAR, este fenómeno hace que la pirámide de las empresas en función de su tamaño esté abruptamente “ahuecada” en su porción central. Esta situación contrasta con la continuidad que se observa en esa misma pirámide en los Estados Unidos.
Este déficit de Francia –y de Europa, en general– en sectores que impulsan el desarrollo del mercado (véase infra) debe subsanarse imperativamente. Para ello, es necesario realizar un esfuerzo continuo a medio plazo.
Tercera constatación: Las tecnologías “inmateriales “, y más concretamente las tecnologías “middleware”, ya están orientándose vigorosamente hacia los contenidos y constituyen el sector tecnológico que guía y dinamiza el mercado.
En el informe de 2005 se hacía hincapié en el papel impulsor y estratégico de las tecnologías “software”. Ese papel lo ilustra la posición de monopolio casi total que tiene Microsoft en las tecnologías “middleware” (Windows como instrumento de comunicación entre las “aplicaciones” de Internet), lo cual hace que esta empresa ostente el liderazgo del mercado de la innovación y haga correr a los protagonistas más tradicionales (los proveedores de equipamientos para la informática o las telecomunicaciones y los operadores de telecomunicaciones) el peligro de caer en una situación de dependencia estratégica.
En el año 2005, esta situación experimentó una evolución significativa que reforzó el importante papel de las tecnologías de “software” en el desarrollo, aunque nuevos protagonistas hayan venido a cuestionar seriamente el semimonopolio de facto que ejerce Microsoft. Esa evolución presentó las tres características siguientes:
- En el ámbito de la comunicación entre las aplicaciones de Internet –un campo en el que la posición de Microsoft era de semimonopolio, gracias a Windows– el auge cobrado por una serie de normas internacionales (Open Source y Pdf, para los formatos de los documentos) tuvo por resultado una reapertura del mercado de la oferta, en el que ya han surgido alternativas industriales serias (IBM, Sun Microsystems, etc.).
- Nuevos protagonistas (Google, Yahoo, eBay, etc.) vinieron a impugnar la dominación de Microsoft, recurriendo a estrategias que comprenden el middleware de comunicación Internet, pero que están centradas en instrumentos y modelos económicos conexos centrados en la presentación y puesta en línea de los contenidos.
Estimamos que esta evolución hacia ofertas de “software” prometedoras, nuevos modelos económicos y nuevos tipos de usos de los contenidos constituye una tendencia de fondo ante la cual los protagonistas tradicionales (proveedores de equipamientos y operadores de telecomunicaciones, productores de contenidos multimedia, etc.) van a proseguir la adaptación de sus respuestas, recurriendo a estrategias ofensivas. Basta con constatar el peso real de la Walt Disney Company y Apple en el proyecto recién anunciado,1 las dificultades con que tropiezan algunas alianzas entre estudios de producción y operadores de telecomunicaciones o redes cableadas, y la erosión de la influencia estratégica de Lucent y Nortel, e incluso de Nokia y Cisco, para darse cuenta de que el centro de gravedad se sigue desplazando hacia quienes dominan las soluciones de “software” que facilitan los nuevos mecanismos de relación de los usuarios finales con las medidas técnicas de producción de los contenidos.
1 Suministro por parte de Disney de contenido adicional al “software” de música y vídeo Itunes Music Store de Apple, anunciado el 4 de enero de 2006.
En estos ámbitos, son los Estados Unidos los que dominan en la evolución del mercado, mientras que Asia cuenta con estrategias para participar en ella a medio plazo. Europa y Francia parecen haberse resignado al declive de su actividad productiva –a excepción de algunas iniciativas que están centradas en sectores específicos, como la biblioteca virtual, y que tienen escasas repercusiones en el plano económico– pese a que el mercado europeo es considerable.
- Por último, el surgimiento de una sociedad en la que Internet permitirá no sólo la comunicación entre las personas, sino también entre los objetos (vehículos, equipamientos domésticos, etc.) parece ahora una realidad posible a un plazo de 5 a 10 años. Esto supondrá una verdadera revolución, ya que provocará un cambio de escala en los desafíos económicos y transformará radicalmente los modos de vida. Esa revolución estará también centrada en aquellos protagonistas que sepan “inventar”, a la vez, las soluciones tecnológicas y las opciones empresariales que correspondan a un mercado solvente. No cabe duda de que esos protagonistas serán los que dominen tanto los “middleware” como los elementos que permiten la creación de nuevos contenidos.
Estas tres características de la evolución significativa registrada en 2005 se pueden analizar bajo un doble aspecto:
- Por un lado, hacen más aguda la necesidad de que Francia y Europa elaboren proyectos para que puedan conseguir una posición eminente en los sectores de “software” definidos supra. Esto no ocurre hoy en día, e incluso los proyectos relativos a las TIC adoptados en el marco de los polos de competitividad no pueden salvar la brecha existente, aunque sean excelentes por lo demás.
- Por otro lado, corroboran con mayor fuerza la constatación de que la rápida evolución del sector abre –en un futuro próximo– posibilidades para volver a la competición internacional, a condición de reunir a plazo las condiciones de aplicación de una estrategia precisa que conviene definir, si es posible, en el marco de acuerdos a nivel de la Unión Europea, empezando por algunos de los países más dinámicos.
II – La evolución del contexto mundial corrobora con fuerza el análisis presentado en el documento CSTI 2005, así como las propuestas que figuran en él.
| La evolución del contexto mundial, tal como se ha expuesto y analizado en el capítulo anterior, demuestra claramente que el análisis expuesto en el documento CSTI 2005 sigue siendo válido y ha sido corroborado por la evolución que se ha registrado. Por lo tanto, las propuestas formuladas siguen siendo, en nuestra opinión, aún más pertinentes y urgentes. |
En los capítulos III, IV, V y VI se analizan con más detalle las medidas adoptadas en 2005 que han seguido esas propuestas y se recuerdan las principales propuestas que, en lo esencial, siguen pendientes de aplicación.
Hay tres cuestiones que sin duda merecen ser expuestas ahora por haberse omitido totalmente, o haber sido objeto de una presentación insuficiente, en el documento de 2005.
II.1 - La relación entre el dinamismo del sector de las TIC, el crecimiento y el empleo.
En el informe se expuso que la contribución de las TIC al crecimiento era significativa: las inversiones elevadas y duraderas en las TIC efectuadas por los Estados Unidos han permitido a este país lograr un crecimiento económico manifiestamente superior al de los restantes países industrializados.2 En los Estados Unidos, las TIC contribuyen en dos tercios al suplemento de crecimiento nacional y el sector productivo en un tercio.
En cambio, en el informe no se abordó apenas la cuestión de las repercusiones de las TIC en el empleo, si se exceptúa un análisis macroeconómico –coincidente con la opinión de muchos economistas internacionales– según el cual el dinamismo del sector de las TIC stricto sensu, por un lado, y la utilización intensiva e “inteligente” de las TIC por parte de los sectores de la economía con vistas a generar ganancias de productividad y crear nuevos modelos de actividad, por otro lado, constituían factores de crecimiento diferencial fuerte y, por lo tanto, de creación de empleos.
En el análisis presentado infra se exponen los efectos de la difusión de las TIC en el empleo y se aborda también la cuestión de los riesgos de las deslocalizaciones de empleos en el sector productor de las TIC.
La difusión de las TIC incrementa la productividad, mejora la competitividad y propicia el crecimiento.
Una empresa invierte en las TIC para seguir compitiendo con sus rivales e incrementar su productividad. Su estímulo para actuar así es tanto mayor cuanto que los precios de los ordenadores disminuyen regularmente. En una primera etapa –y a producción constante– un incremento del capital en TIC se plasma en una disminución de los empleos sin calificación. En efecto, la automatización del proceso de producción o de las tareas de gestión trae consigo ganancias de productividad, ya que la inversión en TIC sustituye a la contratación de nuevos empleados o acompaña la no sustitución de los empleados que dejan la empresa. Por consiguiente, esto ocasiona una disminución de los empleos, en particular los de escasa calificación.
En el informe se subrayaba, no obstante, que las inversiones en las TIC sólo desembocan en una mejora de la productividad si se dan las siguientes condiciones:
- La aplicación de las TIC genera un proyecto que debe finalizarse con medidas organizativas (Business Processing Reengineering).
- Cuanto más alto es el nivel inicial de equipamiento en TIC, más productiva es una inversión en estas tecnologías, habida cuenta de los rendimientos crecientes que entraña su adopción.
Además, las repercusiones de las TIC en la productividad son probablemente más importantes y extendidas de las que son objeto de una medición directa en la actualidad. En efecto, la difusión en red de los nuevos usos constituye una fuente de crecimiento y de ganancias de productividad cuyos efectos sólo se notarán a largo plazo. Por otra parte, los trabajos de reorganización necesitan mucho tiempo para llevarse a cabo.
2 El mantenimiento del crecimiento estadounidense a un nivel elevado en el último decenio ha sido posible gracias a las TIC. Se ha estimado que la contribución de éstas al desarrollo económico de los Estados Unidos en la segunda mitad del decenio de 1990 osciló entre 0,9 y 1,5 punto porcentual de crecimiento anual. En cambio, en Francia esa contribución sólo alcanzó entre 0,3 y 0,4 punto porcentual de crecimiento anual en ese mismo periodo.
Las inversiones en TIC pueden traer consigo la creación de puestos de trabajo calificados,3 en particular para aplicar los instrumentos correspondientes y las medidas de acompañamiento necesarias. No obstante, esa creación de puestos dista mucho de compensar la supresión de puestos de producción y gestión acarreada por las ganancias de productividad.
El impacto en el empleo sólo es positivo en una segunda etapa, cuando la empresa dispone, gracias a las TIC, de nuevas posibilidades para diferenciar y personalizar su oferta que le permiten adaptar mejor sus productos a la demanda, así como de capacidades de innovación acrecentadas que le permiten distanciarse de sus competidores. Así, al hacer que la empresa sea más competitiva, las TIC le permiten ensanchar sus mercados, aumentar su producción e incrementar correlativamente el empleo.
Además, las TIC propician un gran número de nuevos usos que suscitan a su vez nuevas demandas (equipamiento electrónico para el público en general, fotografía digital, telefonía móvil, intercambios entre ordenadores, servicios de mensajería, televisión digital terrestre (TDT), etc.). Las TIC generan incluso nuevos segmentos de fuerte crecimiento en muchos sectores de la economía tradicional: servicios bancarios en línea, e-comercio, turismo, ocio, música, vídeo, etc.. Esa explosión de la demanda y esos nuevos segmentos impulsan la economía, a condición de que los industriales productores de TIC se organicen para que la oferta acompañe el movimiento.
El sector productor de TIC y los riesgos entrañados por la deslocalización.
En el informe se recordaba que el sector de las TIC mostraba un fuerte dinamismo desde varios años atrás y que la competencia surte efectos muy considerables y de forma rápida. Este fenómeno se puede explicar por el hecho de que en este sector la productividad derivada de la difusión de la TIC produce sus efectos a fondo, mientras que los tiempos de ciclo4 de los distintos elementos constituyentes del mercado de las TIC son mucho más reducidos que en los demás sectores de la economía.
Habida cuenta de este contexto, el itinerario de las empresas del sector de las TIC se ha visto jalonado por mutaciones profundas. Junto a las grandes empresas que han debido realizar esfuerzos considerables en materia de competitividad, el desarrollo de las actividades, y más concretamente de las capacidades de innovación y los conocimientos tecnológicos, descansa esencialmente en las PYME innovadoras. En el informe del Consejo de Análisis Económico sobre la desindustrialización y las deslocalizaciones elaborado en febrero de 2005 por Lionel FONTAGNÉ y Jean-Hervé LORENZI, se ha esclarecido en particular la función que desempeñan las PYME de tamaño mediano (más de 100 personas) como viveros potenciales de futuros líderes del mercado y como elementos de gran importancia para las exportaciones, especialmente en el sector de las nuevas tecnologías. Ahora bien, en Francia no se logra que las numerosas PYME innovadoras surgidas en ese sector se transformen en PYME de gran tamaño dotadas de visibilidad en el ámbito de las exportaciones y capaces de fomentar el empleo.
3 O también el recurso a prestaciones de servicios y asesoramiento que crean empleos en las sociedades de servicios en ingeniería informática (SSII).
4 Con arreglo a la ley de Moore, en cada periodo de 18 a 24 meses se produce una evolución de los componentes y los grabadores de silicio ofrecen nuevos modelos de microprocesadores con esa misma periodicidad. La duración de vida del material informático es de dos a cinco años, según que se trate de microordenadores o de servidores de gran envergadura. Los programas informáticos (“software”) que se comercializan “en estantería” (COTS: commercial off-the-shelf) cambian cada 18 meses y sus versiones importantes en un periodo de tres a cinco años. Los servicios de comunicaciones (redes, telecomunicaciones, Internet, etc.) ofrecen nuevas posibilidades técnicas que se convierten en ofertas comerciales con una periodicidad prácticamente anual.
Por otra parte, cabe señalar que la cuestión de las deslocalizaciones5 en el sector de las TIC afecta en diversos grados a las industrias manufactureras (equipamientos de telecomunicaciones, equipamiento electrónico para el público en general, componentes electrónicos y materiales informáticos), las sociedades de servicios en ingeniería informática (SSII), las industrias de “software” y los servicios de telecomunicaciones.
En los países occidentales, la industria manufacturera de las TIC está perdiendo empleos masivamente. Desde hace cinco años, la disminución alcanza un 30% en Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos, mientras que a nivel mundial predomina una tendencia a la estabilidad.6 Esta disminución del empleo industrial se explica por la pujanza de China, cuya cuota en la industria de las TIC ascendió a un 20% del mercado mundial en 2004. Paralelamente, las exportaciones de materiales TIC representaron ese mismo año un 25% del total de las exportaciones de este país. El fenómeno actual de deslocalización de la producción de bienes TIC hacia China continúa.
Para las industrias de “software”, el impacto de las deslocalizaciones es significativo. Sin embargo, no afecta mucho a la parte de la I&D que aporta innovaciones importantes al mercado (Microsoft, Google, etc.). Esta parte sigue siendo uno de los factores principales de la disparidad que se da entre los empleos del sector de las TIC en los Estados Unidos y en Europa. Como quiera que sea, la actividad de Francia en las industrias de “software” sigue siendo demasiado endeble y dispersa.
En el ámbito de los servicios cabe señalar que, si bien el papel de la India en la subcontratación de servicios informáticos se ha consolidado con respecto a los países anglosajones, su impacto sigue siendo de una envergadura menor de lo que se ha podido observar en la industria de las TIC. Aunque una gran parte de las actividades de servicios se halle protegida de manera natural contra las deslocalizaciones, los protagonistas de este sector en Francia prevén que el ritmo se va a acelerar. Habida cuenta de las perspectivas de crecimiento esperadas, su impacto en el volumen de empleos tendría que ser escaso, pero en Francia la estructura de las profesiones más buscadas se verá considerablemente modificada.7
En lo que respecta al sector de las telecomunicaciones cabe decir que, si bien se ve sometido a mutaciones tecnológicas muy importantes que traen consigo una disminución considerable del empleo, se halla protegido contra las deslocalizaciones por su propia índole.8
Es muy poco probable que se produzca un alineamiento de los salarios de los países de economía emergente con los de los países desarrollados. Al contrario, es muy posible que disminuya la gran inflación salarial que se observa en China hoy en día en las profesiones relacionadas con las TIC, en cuanto la cuota de mercado de este país empiece a estabilizarse. En efecto, China se beneficiará entonces de una oferta abundante de ingenieros y técnicos especializados en TIC, habida cuenta del gran aumento de las promociones de estudiantes que se gradúan en los centros docentes de este país. En la India se debería registrar una situación análoga.
5 El CGTI y el Consejo General de Minas han efectuado un estudio sobre las deslocalizaciones en el sector de las TIC, a petición del Ministro Delegado de Industria. La información presentada aquí es un resumen de las conclusiones de ese estudio, que fueron comunicadas al ministro en febrero de 2006.
6 El estallido de la burbuja Internet no es el único factor que explica esta tendencia.
7 Algunos expertos en arquitectura de sistemas o en urbanización aplicativa y consultores que dominan los principales paquetes de “software” del mercado, en detrimento de los elaboradores básicos cuyas funciones serán cada vez más objeto de una contratación deslocalizada (“outsourcing”).
8 Exceptuados los centros de llamadas.
Por consiguiente, parece que el sector de la industria manufacturera de las TIC se va a ver expuesto de forma duradera a las deslocalizaciones, si se exceptúan las actividades de investigación y tecnología en las que Francia cuenta con una ventaja competitiva. En cambio, podría seguir siendo relativamente limitado el impacto de las deslocalizaciones en los servicios informáticos, los operadores de telecomunicaciones y la industria del “software”, por lo menos en su parte más innovadora que es la que actúa como elemento impulsor estratégico del mercado.
En este contexto, el reciente trabajo “Les métiers en 2015” [Las profesiones en 2015]9 de la Dirección de la Animación de Investigaciones, Estudios y Estadísticas (DARES) y la Comisaría General del Plan proporciona una base prospectiva sobre los sectores y profesiones que pueden generar crecimiento y empleos. Así, los informáticos forman parte de las ramas profesionales cuyo número debería aumentar significativamente en el próximo decenio.10 Sin embargo, esta evolución sólo será posible si las promociones de ingenieros y técnicos egresadas del sistema educativo son capaces de satisfacer las nuevas necesidades de las empresas del sector de las TIC.
II.2 – La maduración a plazo relativamente corto (2010) de una sociedad Internet en la que la comunicación no se circunscribirá a los individuos, sino que abarcará numerosos “objetos” de la vida diaria.
En su forma usual actual, Internet es un instrumento destinado esencialmente a ser utilizado por las personas con un navegador o un “software” de correo electrónico y consiste en un ensamblaje bastante heteróclito de redes, normas y programas informáticos cuyo funcionamiento y sinergia aparente no es fundamentalmente el resultado de una planificación seria y meditada, sino más bien el producto de una ingeniosa acumulación de modificaciones sucesivas.
Internet ha pasado demasiado rápidamente de ser una red experimental –en la que se podía ver cómo investigadores e ingenieros sometían a prueba una serie de teorías con gran fascinación, pero sin muchas precauciones– a convertirse en un eje esencial de la vida económica de las sociedades y las naciones.
Están todavía por demostrar su seguridad, su fiabilidad y su resistencia a los ataques. Pese a esta hipoteca, la aceleración conseguida esencialmente gracias a la tecnología IP –en lo que respecta al tiempo de acceso, las ganancias de productividad y la capacidad para establecer una relación entre las personas– ha logrado convencer demasiado pronto a los protagonistas de diferentes medios y diversos círculos económicos de que Internet ha de convertirse en la osamenta de sus actividades futuras.
Así, podemos ver que el sistema en el que los encargados de adoptar las decisiones y los jefes de grandes empresas ponen sus esperanzas –justificadas, por lo demás– es poco fiable en realidad y carece de coordinación. Además, la generalización de esta red –destinada a seres humanos, que saben adaptarse a las desaceleraciones, incidentes y fallos– a nuevas redes como las de objetos, inexistentes hasta hace poco, y a redes como la telefonía que funcionaban con una calidad de servicio mucho mejor que Internet, entraña un riesgo que no parece haber sido plenamente calibrado todavía.
9 “Premières Informations et Premières synthèses” – Diciembre de 2005.
10 Un incremento de 149.000 empleos entre 2005 y 2015 para alcanzar la cifra de 604.000 empleos en 2015. El índice de contratación anual a lo largo del periodo sería de un 4 %.
La intensificación de las inversiones dedicadas a las condiciones de desarrollo de las futuras redes –en las que el tráfico entre autómatas y objetos debería sobrepasar rápidamente al tráfico entre usuarios humanos– así como a los desafíos, modelos económicos, tecnologías e innovaciones vinculadas a esta nueva revolución, parece, pues, plenamente justificada.
II.3 - Las interacciones entre la innovación en tecnologías de la información y los modos de distribución y consumo de los contenidos, que provocan cambios radicales en determinados modelos económicos e imponen un replanteamiento de los esquemas tradicionales, tanto en lo que respecta al plano cultural como en lo que se refiere a los modelos económicos y el acceso al conocimiento.
Como ya se ha señalado, uno de los cambios actuales más notables es la fuerza cada vez mayor que han cobrado las TIC en los modos de distribución y consumo de los contenidos, al generar nuevos protagonistas que aúnan la innovación tecnológica y la creación de nuevos modelos económicos. Esto es ya una realidad con la consolidación del comercio electrónico (Amazon, eBay, etc.), en el que los protagonistas se convierten en inversionistas activos en las industrias tecnológicas más recientes, por ejemplo en Google o Yahoo en lo que respecta a la presentación de los contenidos (motores de búsqueda y portales) y, evidentemente, en Microsoft, Google o Apple en lo referente a los contenidos culturales.
El ejemplo reciente de los vínculos establecidos entre Apple y Disney por intermedio de la compra de los estudios Pixar constituye, a todas luces, un ejemplo de convergencia que trasciende los modos de distribución de los contenidos para interesarse por la producción de éstos. La validez de un modelo semejante queda por probar.
| Por su naturaleza, la composición del CSTI puede propiciar el inicio de una reflexión profundizada sobre esa convergencia y las conclusiones que cabe sacar de ella, orientándola no sólo hacia la defensa de un modelo cultural, sino también hacia una inversión a plazo medio tanto en los nuevos modelos económicos que generarán competitividad y crecimiento en los ámbitos interesados como en los nuevos modos de acceso al conocimiento que estimularán la innovación desde la formación inicial en los centros de enseñanza e investigación. |
III – Evaluación de las acciones llevadas a cabo en 2005 con arreglo a las recomendaciones del informe del CSTI.
III.1 – Hacer que los poderes públicos y la elite dirigente del sector privado eleven a la categoría de prioridad nacional (y europea) el papel de las TIC en tanto que fuerzas impulsoras del crecimiento económico y del liderazgo estratégico. Cabe decir que la situación a este respecto sigue siendo preocupante.
No obstante, en 2005 se han registrado en este ámbito una serie de signos positivos que se detallan en los párrafos siguientes:
- La puesta en marcha de los polos de competitividad, que tienen en su haber el gran mérito de suscitar un acercamiento entre los laboratorios públicos y los laboratorios industriales. Aunque esos polos no apunten específicamente a las TIC, éstas pueden sacar un gran beneficio de ellos, tal como se puede ver en el reciente cuadro de honor de polos y proyectos ya aprobados (véase el párrafo III-3 infra).
- La convocatoria para la presentación de candidaturas efectuada por el Ministerio de Economía, Hacienda e Industria y el Ministro Delegado de Industria (TIC-PME 2010), que ambiciona acelerar una amplia utilización de las TIC para modernizar sectores enteros de la economía y hacer de estas tecnologías un verdadero instrumento de competitividad de nuestra economía (véase el párrafo III-4 infra).
- El discurso pronunciado el 5 de enero de 2006 por el Presidente de la República, en el que se hizo mención explícita de la voluntad de invertir en los proyectos relativos a las TIC por tratarse de un importante desafío cara al futuro.
No obstante, cabe constatar que esos signos positivos no han suscitado todavía entre los dirigentes del sector público y el privado un verdadero impulso, dictado por la convicción, que permita hacer de las TIC un elemento de movilización a escala nacional. A este respecto, no cabe sino comprobar la disparidad entre el grado de implicación en la problemática de las TIC y en la cuestión de la reducción del índice del IVA en los sectores de la construcción y la hotelería, o en las cuestiones relativas a la energía, la aeronáutica y las infraestructuras viarias y ferroviarias. A este respecto, estimamos que siguen existiendo dos puntos débiles.
- Aunque está ampliamente extendido el discurso sobre el importante papel desempeñado por las TIC, en tanto que generadoras de crecimiento y liderazgo económico, parece que ese discurso sigue siendo en gran medida convencional y no ha generado una convicción sólida susceptible de plasmarse en un compromiso para actuar. En nuestra opinión, esto parece ser el resultado de que entre las elites existe todavía una comprensión y asimilación muy insuficientes de los desafíos planteados, de la evolución de las tecnologías y del mercado, y del papel más o menos fundamental de los distintos componentes del sector, así como de sus interacciones. Todo esto es complejo y exige, por lo tanto, una dedicación personal para examinar todos esos temas, teniendo siempre presente una visión del panorama mundial. Esto justificaría que los dirigentes dedicasen a ese examen unas dos a tres horas mensuales, organizando los correspondientes seminarios de información y reflexión.
- En lo que respecta a las TIC, la visión que se tiene de ellas sigue centrada –de forma bastante tradicional– en los equipamientos e infraestructuras (ADSL y VDSL, TDT, equipamiento en ordenadores, etc.) que, si bien constituyen una condición previa imprescindible, no bastan para desempeñar un papel dirigente en las transformaciones de los modos de difusión y consumo de las utilizaciones, con los nuevos modelos económicos que eso implica, tal como se ha señalado precedentemente. Aunque las cuestiones relativas a las infraestructuras se están tratando ya correctamente, se sigue dando un desfase en lo que respecta a las tecnologías inmateriales que son, sin embargo, las que van a regir los modelos económicos del próximo decenio.
Comprender todo esto debe formar parte de la dedicación personal deseable –mencionada precedentemente– de las elites dirigentes, a fin de desembocar en una auténtica cultura de lo inmaterial como impulsor principal de la economía, al igual que en la segunda mitad del siglo XX se supieron promover las tecnologías materiales innovadoras que constituyen hoy la base de nuestra economía (automóvil, aeronáutica, espacio, ferrocarriles y energía nuclear).
III.2 – Aplicación de la propuesta relativa a una gobernanza simplificada del sector de las TIC.
El informe contenía una propuesta titulada “Una estructura de gobernanza simplificada, que disponga del conjunto de medios de acción de los poderes públicos y esté dedicada a las tecnologías innovadoras, es el único instrumento que puede satisfacer la exigencia de coherencia y capacidad de reacción”.
Conviene recordar que la gobernanza se refiere simultáneamente a tres ámbitos: las telecomunicaciones; Internet, en un contexto abierto a la corregulación; y el sector audiovisual, elemento central de la convergencia.
En 2005, el número de estructuras participantes en la gobernanza aumentó a causa de la creación y puesta en marcha de la Agencia de Innovación Industrial (AII), de la Agencia Nacional de Investigación (ANR) y de los polos de competitividad especializados en el sector de las TIC. Estas nuevas estructuras empezarán –e incluso se puede decir que ya han empezado– a surtir efectos positivos (véase el párrafo III.4 infra) en lo que respecta a la supresión de algunas lagunas señaladas en el informe del CSTI. No obstante, el hecho de que se hayan superpuesto a las estructuras ya existentes –que no han sido simplificadas– ha incrementado la complejidad e incluso ha acentuado la opacidad de la legibilidad de las políticas públicas, sin que al mismo tiempo se haya procedido a efectuar racionalizaciones, supresiones o agrupaciones.
Con la integración presupuestaria y jerárquica de la Agencia para el Desarrollo de la Administración Electrónica (ADAE) –entidad dedicada al fomento de las relaciones electrónicas con los administrados– en la estructura estatal, y más concretamente en la nueva Dirección General de la Modernización del Estado (DGME), instaurada a principios de 2006, se ha creado potencialmente un instrumento impulsor eficaz no sólo para mejorar la difusión de las buenas prácticas, sino también para acelerar los cambios.
Globalmente, sigue persistiendo el problema preocupante de la dispersión de las estructuras ejecutivas, que confirma la existencia de una situación de por sí poco propicia para la prospectiva y las opciones estratégicas estructurantes. Estas últimas deben estar supeditadas a una lógica de conjunto coordinada con esmero, a fin de que se combinen el desarrollo de las industrias de las TIC y la aceleración de sus utilizaciones para conseguir un impacto significativo en la economía.
De esto se deriva –debido a una opción “en negativo”, en cierto modo– una carencia grave de dirección a la hora de buscar la imprescindible coherencia macroeconómica de las opciones estratégicas. Ahora bien, las TIC no podrán desarrollar plenamente su potencial de sector económico impulsor del desarrollo industrial y económico y, por ende, de la competitividad, del crecimiento duradero y del empleo, a no ser que se garantice esa coherencia al nivel más adecuado.
El Parlamento dispone del poder necesario para reforzar las sinergias que se han desarrollado considerablemente a causa de la aceleración de la convergencia tecnológica entre la informática, las telecomunicaciones y el sector audiovisual, sobre todo en lo que respecta a la función de regulación. La perspectiva de un acercamiento de las funciones del Consejo Superior del Audiovisual (CSA) y la Autoridad de Regulación de las Comunicaciones Electrónicas y Postales (ARCEP) depende de su apreciación.
Al poder ejecutivo le corresponde prever lo mejor posible la evolución legislativa y acompañarla mediante una iniciativa sólida y legible encaminada a reforzar y concentrar, a corto plazo, sus medios de acción.
Sigue siendo adecuada y actual la propuesta del CSTI encaminada a que se adopte a corto plazo la decisión de crear una “estructura de gobernanza simplificada del sector de las RIC, que disponga del conjunto de medios de acción de los poderes públicos y esté dedicada a las tecnologías innovadoras”.
III.3 - Las TIC constituyen un poderoso factor de transformación del aparato productivo y de los servicios, que necesitan inventar nuevos modelos de actividades más competitivos.
A este respecto, en el informe del CSTI se había manifestado la convicción de que el dinamismo de muchos sectores de la economía iba a ser fuertemente estimulado por una amplia utilización de las TIC, a condición de que esa utilización desembocase en una transformación de los modelos y procesos de actividades, implicando ante todo las relaciones entre las empresas que son interdependientes en el proceso de comercialización de los productos y servicios, esto es, las dedicadas a subcontrataciones, las integradoras (“packagers”) y las que actúan en los circuitos de distribución. El CSTI también había expresado su deseo de que se adoptasen iniciativas destinadas a estimular la aplicación de un enfoque de este tipo por sector, o por ecosistema.
En 2005 se produjeron dos acontecimientos significativos, que representaron un paso importante en el camino deseado y pueden constituir un acelerador primordial:
- El compromiso contraído por el Movimiento de Empresas de Francia (MEDEF) en julio de 2005 con una orientación de este tipo, que se ha concretado, en particular, con la validación por parte de su Comité Ejecutivo del informe titulado Favoriser l'usage des technologies de l'information et de la communication (TIC) dans les PME, pour leur compétitivité [Propiciar el uso de las TIC en las PYME para hacerlas más competitivas] y con su ulterior publicación.
- La iniciativa adoptada en julio de 2005 por Thierry Breton, Ministro de Economía, Hacienda e Industria, y François Loos, Ministro Delegado de Industria, con miras a convocar un concurso de presentación de proyectos basado en esa misma orientación y dotado con una financiación de siete millones de euros. En el comunicado de prensa publicado conjuntamente por ambos ministros el 28 de septiembre de 2005, se explicitan los objetivos que se espera alcanzar con esos proyectos.
En septiembre de 2005, unos 75 proyectos fueron objeto de una declaración de intención (primera etapa del procedimiento). Se han escogido en esta etapa unos 25, por haberse estimado que presentan las características principales que permiten responder a los objetivos y lograr un impacto económico reestructurante en el conjunto de su sector. A finales de febrero de 2006, esos 25 proyectos tenían que formalizarse con la presentación de un dossier más completo para obtener su homologación y, por lo tanto, la atribución de una ayuda financiera. Todo induce a pensar que la situación de la inmensa mayoría de ellos será propicia para su aceptación.
Esto constituye un elemento sumamente positivo, sobre todo porque la pertinencia del objetivo y del momento escogido ha obtenido un amplio consenso entre las federaciones profesionales y las cámaras de comercio e industria, e incluso entre los industriales interesados. No obstante, se han de seguir movilizando una atención y una energía considerables porque la aplicación de este acuerdo de principio tropezará con obstáculos derivados de la índole colectiva –e incluso cooperativa– de los trabajos, que viene a cuestionar hábitos todavía muy individualistas.
III.4 – La labor en materia de investigación e innovación debe intensificarse y centrarse en objetivos específicos para dinamizar la actividad industrial y económica del sector de las TIC.
Desde la publicación del informe, los poderes públicos han ultimado un conjunto de nuevos instrumentos destinados a propiciar la movilización de las empresas, los institutos de investigación, los centros enseñanza superior y las colectividades territoriales en pro del desarrollo industrial. Al mismo tiempo, se ha programado la realización de esfuerzos importantes en el ámbito de la investigación pública y se han aprobado nuevos incentivos para fomentar la investigación industrial (establecimiento de un crédito fiscal para la investigación, de una categoría especial “joven empresa innovadora” y de un dispositivo fiscal para deducir los gastos de investigación y desarrollo en 2005).
Dedicados al conjunto de los sectores de actividades innovadores –y no exclusivamente a las TIC–, los nuevos dispositivos actualizados que se mencionan a continuación atañen a la investigación, la industria, el empleo y la ordenación territorial:
- la Agencia Nacional de Investigación (ANR);
- los polos de competitividad;
- la Agencia de Innovación Industrial (AII); y
- en el plano europeo, la participación activa en la preparación del VII Programa Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico (PMIDT) y la puesta en marcha de plataformas tecnológicas.
La puesta en marcha prácticamente simultánea de estos instrumentos se inserta en un ambicioso designio global, explicitado al máximo nivel estatal y apoyado ampliamente por empresas, organismos de investigación y colectividades territoriales.
Los objetivos perseguidos, que constituyen un conjunto pluridimensional imprescindible para la modernización de las empresas y los territorios, estriban en:
- mejorar la capacidad de atracción de Francia, propiciando la localización de actividades de investigación, de desarrollo e industrialización en territorios especializados (“cluster”) reconocidos en el plano internacional;
- participar en las mejores condiciones en la labor europea de investigación e innovación y garantizar, en las mejores condiciones también, las transferencias de los resultados de la investigación hacia la conquista de mercados comerciales con futuro; y
- fomentar el empleo especializado de alto nivel en la investigación, la industria y los servicios, y suscitar una oferta de formación inicial y permanente, que sea coherente con el desarrollo de las actividades y los territorios.
En este contexto, se ha empezado a prestar un mejor apoyo al papel de las TIC, tanto en lo que respecta a la investigación como en lo que se refiere a la industria o la capacidad de atracción de los territorios.
En efecto, tal como se señaló en el informe, en Francia el sector de las TIC se distingue de los demás sectores de excelencia (transportes terrestres y aéreos, farmacia, agricultura y alimentación, energía, defensa, etc.) por la coexistencia de éxitos brillantes y una atonía general a plazo medio debida a que:
- la parte de la I&D que el sector público o el privado dedican a las TIC es escasa, si se compara con la que dedican los Estados Unidos y el Japón;
- el número de empresas francesas de primer plano mundial con capacidad para realizar programas estructurantes es muy reducido;
- la acción de los poderes públicos se ha centrado desde hace muchos años en un solo programa de gran envergadura: el relativo a la microelectrónica, que se lleva a cabo en la localidad de Crolles; y a que
- la falta de un verdadero tejido industrial en el ámbito del “software” representa un serio obstáculo para el futuro, que no será superado por el entusiasmo de los protagonistas del sector público por el “software” libre.
A Francia le interesa mantener y desarrollar el sector productor de las TIC.
Una sólida industria productora en el ámbito de las TIC (componentes, materiales, “software”, servicios y elementos de contenido) aporta una ventaja competitiva obvia:
- el sector productor de las TIC contribuye de forma dinámica y significativa al crecimiento;
- el dominio de algunos elementos de las TIC (microelectrónica y nanoelectrónica, “software” de importancia estratégica, redes protegidas, etc.) entra en el ámbito de la soberanía nacional;
- la producción de material y “software” garantiza la satisfacción de las necesidades particulares de los usuarios de forma evolutiva;11
- la abundancia de innovación en el sector de las TIC entraña un elevado potencial de creación de valor. El sector de las TIC, que dista mucho de haber llegado su madurez, constituye un foco de innovaciones e ideas que pueden tener repercusiones en muchos otros sectores de la economía y generar empleos. Son numerosos los ejemplos que demuestran que las empresas que se desarrollan en el sector de la TIC pueden generar en unos cuantos años niveles de valor que no se registran en otros sectores;12
- una buena interacción entre las tecnologías y las utilizaciones que desemboque en una adaptación de los productos y servicios TIC a los nuevos usos sólo es posible en un mismo territorio.13 La utilización de una tecnología importada no siempre tiene un carácter neutro en lo que respecta al patrimonio cultural; y
- el nivel de formación e investigación en el ámbito de las TIC constituye una ventaja comparativa que se ha de valorizar. Es importante fomentar la pericia tecnológica, tanto la que atañe a la industria de las TIC como a la edición de “software”.
Las primeras decisiones adoptadas en el marco de la ANR y de los polos de competitividad –y, en menor medida, en el marco de la AII– parecen corroborar estos puntos de vista y confirman el lugar prioritario que ocupan las TIC en el desarrollo de una economía de competitividad duradera.
La Investigación y Desarrollo (I&D): la Agencia Nacional de Investigación (ANR).
11 Ejemplo: el “software” de gestión de la contabilidad y la dificultad para que determinadas reglas y prácticas contables de las empresas francesas puedan ser compatibles con paquetes de “software” estadounidenses (independientemente del problema planteado por el idioma, que por regla general está resuelto).
12 Ejemplo del Global System for Mobile Communication (GSM) gracias al cual la empresa de fabricación de pasta de papel Nokia se ha convertido en una firma líder de la telefonía móvil. Ejemplos de Microsoft o Google en los Estados Unidos. Ejemplo de los mercados de la seguridad, que deberían generar numerosas aplicaciones y actividades industriales.
13 Ejemplo: el hecho de que Francia cuente con una industria fuerte de creación y producción cinematográficas ha podido constituir un punto fuerte para el desarrollo de la edición de “software” de videojuegos.
El sector productor de las TIC descansa en un elevadísimo potencial de innovación, para el que es esencial la I&D. Ahora bien, los esfuerzos en materia de I&D en el ámbito de las TIC son muy diferentes en los distintos países. En 2003, los Estados Unidos dedicaron un 0,65% de su PIB a la financiación de esos esfuerzos y el Japón un 0,76%, mientras que Francia sólo dedicó un 0,31%, esto es, un porcentaje levemente superior al promedio europeo, que ascendió a un 0,27%.
En el informe realizado por el Ministerio encargado de la Investigación sobre la I&D en las ciencias y tecnologías de la comunicación y la información (CTIC) en los países industrializados más importantes –en el que se presentan datos estadísticos hasta el año 2005 incluido– se destaca que el retraso europeo en la I&D relativa a las CTIC ha tendido a acentuarse en los últimos cinco años. En efecto, con respecto a los Estados Unidos el diferencial de inversiones aumentó en un 15% hasta alcanzar en 2005 la cifra de –39.000 millones de dólares; y con respecto al Japón, el diferencial positivo registrado en 2001 –favorable para Europa– pasó a ser negativo a partir de 2002 y se cifró en –2.400 millones de dólares en las estimaciones correspondientes al año 2005.
Por lo que respecta a la investigación industrial, el efecto de palanca14 surte en Francia efectos limitados ya que se cifra sólo en 4,3. En cambio, en los Estados Unidos esa cifra alcanza el 7,1 y en Japón, Canadá, Corea, Suecia y Finlandia supera el 10. Correlativamente, cabe señalar que, mientras que las diez primeras empresas depositarias de patentes del mundo pertenecen todas ellas al sector de las TIC, Francia es uno de los países con uno de los índices más bajos de Europa en lo referente al número de patentes depositadas por habitante en el ámbito de las TIC (12 por cada 1.000 habitantes, en comparación con 74/1.000 en los Estados Unidos).
La ANR ha permitido en una primera etapa agrupar las distintas redes de investigación e innovación tecnológicas que existían en el ámbito de las TIC y lograr que las dotaciones presupuestarias volviesen a alcanzar el nivel registrado a principios del decenio de 2000, corrigiendo así las importantes disminuciones de créditos que se produjeron en el bienio 2003-2004. No obstante, el déficit mencionado supra sigue siendo importante ya que la cuota de las TIC en el presupuesto total de investigación se sigue manteniendo a un nivel inferior al de los países competidores. Incluso en el contexto de un presupuesto total de I&D que fuese igual a un 2% del PIB, para lograr que la inversión en las TIC alcanzase un nivel equivalente al de los Estados Unidos o el Japón sería necesario que el presupuesto de I&D en el ámbito de las TIC pasase de 5.000 millones a 8.000 millones de euros.
Los programas de la ANR dedicados a las TIC son los siguientes:
- ARA Programa relativo a la Seguridad, Sistemas Embarcados e Inteligencia Ambiental (SSIA).
- Masa de datos: Modelización, Simulación y Aplicaciones (MDMSA).
- Organización cooperativa de la transferencia de tecnología y de la maduración de proyectos innovadores.
- Programa de Investigación “Cálculo intensivo y retículas de cálculo”.
- Programa Nacional de Nanociencias y Nanotecnologías (PNANO).
- Red Nacional de Investigación en Telecomunicaciones (RNRT).
- Red Nacional de Investigación e Innovación en Audiovisual y Multimedia (RIAM).
- Red Nacional de Tecnologías de “Software” (RNTL).
14 El efecto de palanca mide la relación entre las sumas asignadas por las empresas a la I&D en las TIC y los incentivos financieros del sector público.
Además, muchos otros programas de la ANR recurren de forma más o menos intensiva a las TIC:
- Red Nacional de Tecnologías para la Salud (RNTS).
- Plan de Acción Nacional relativo al Hidrógeno y las Pilas de Combustible.
- Programa PREDIT (transportes): integración de las TIC; y tecnologías para la seguridad.
- Programa Ecotecnologías y Desarrollo Sostenible.
- Programa Nacional de Investigación sobre Ingeniería Civil y Urbana.
- Programa Solar Fotovoltaico.
Como quiera que sea, parece esencial, tal y como se señalaba en el informe, incrementar considerablemente los esfuerzos del sector público y el privado en lo que respecta a la investigación en el ámbito de las TIC. El objetivo de duplicar las dotaciones financieras públicas de aquí a 2008 sigue constituyendo un desafío importante. A este respecto, no cabe duda de que representa un primer signo alentador la propuesta de la Comisión Europea –formulada en el marco de la Iniciativa i2010– de aumentar en un 80% la inversión en I&D en el ámbito de las TIC durante el periodo 2007-2013.
Los Polos de Competitividad.
El Gobierno ha tomado una decisión sobre los polos de competitividad, aprobando un total de 66. Seis de ellos corresponden a “proyectos mundiales” y nueve a “proyectos con vocación mundial”. Destinados a consolidar la competitividad de la economía francesa mediante la creación de sinergias entre empresas, unidades de investigación y centros de formación en un espacio geográfico delimitado, los polos de competitividad recibirán una financiación pública de 1.500 millones de euros a lo largo de un trienio.
Entre los seis polos mundiales, hay tres relativos a las TIC:
- Soluciones comunicantes protegidas (Región de Provenza-Alpes-Costa Azul). El objetivo de este polo es integrar materiales y “software” para transmitir, intercambiar y tratar informaciones con seguridad y fiabilidad. Los mercados a los que se apunta son los de componentes electrónicos, soluciones RFID (etiquetas electrónicas), tarjetas con microprocesadores y subsistemas para telecomunicaciones móviles.
- Micro Nanotecnologías y “Software” Grenoble-Isère Competitividad (MINALOGIC) - (Región de Ródano-Alpes). El principal objetivo de este polo es crear una ventaja competitiva duradera en el campo de la electrónica y del “software” embarcado en microprocesador, apoyándose en los valores de utilización de la miniaturización, la inteligencia y la conectividad.
- System@Tic (París y Región de Ile-de-France). La organización y el funcionamiento de la sociedad (comercio, finanzas, salud, seguridad, energía, transportes, medio ambiente, defensa, etc.) descansan en un conjunto de “sistemas complejos” de pilotaje, supervisión, regulación y control.15 El polo System@Tic abarca la construcción, la observación, el análisis y el control de sistemas artificiales (sistemas de transportes terrestres o aéreos, sistemas de reserva y redes de distribución).
15 Los sistemas complejos combinan las funciones de captores y de tratamiento de la información, comunicación, adopción de decisiones y acción sobre el entorno físico.
Dos proyectos con vocación mundial guardan también relación con el sector de las TIC:
- Imágenes y Redes (Región de Bretaña). Este polo se centra en las nuevas tecnologías digitales de la imagen (televisión digital terrestre, televisión de alta definición y televisión en redes de alta velocidad), así como en los nuevos modos de difusión (nuevas redes fijas y móviles de distribución de contenidos digitales). Objetivo: la imagen por doquier, de continuo y para todos.
- Imagen, Multimedia y Vida Digital – IMVN (Región de Ile-de-France). El polo IMVN tiene por objetivo incrementar la competitividad y la creatividad en la realización de contenidos digitales, comprender los usos y mercados de la vida digital, incrementar la pertinencia y la competitividad de los productos y servicios multimedia, y conseguir un avance cuantitativo y cualitativo importante en la ingeniería de la información y el conocimiento.
Otros polos de competitividad de envergadura regional o nacional, que guardan relación con temas relativos a la energía, los transportes o la salud recurren también a las TIC en gran medida.16
La Agencia de Innovación Industrial (AII).
Hasta la fecha, la creación de la AII no ha permitido reunir las condiciones necesarias para definir e iniciar, con amplitud y ambición suficientes, programas movilizadores para la innovación industrial que estén dedicados a las TIC.
Así, hoy en día no se sabe todavía cuál será el estatus del proyecto relativo a las redes de alta velocidad protegidas que figuraba entre los programas que habían presentado su candidatura a la AII desde la publicación del primer Informe Beffa.
No obstante, la prioridad concedida a las TIC se ha explicitado al más alto nivel estatal con la decisión de iniciar los trabajos relativos al proyecto europeo de motor de búsqueda multimedia QUAERO.
Conclusión
La evolución iniciada desde la publicación del informe va por buen camino, pero sigue existiendo un déficit importante en lo que respecta a:
- la financiación de la I&D; y
- la organización de la transferencia de los resultados de la I&D hacia la industria, a fin de propiciar una densificación del tejido de las PYME innovadoras y lograr que alcancen el tamaño crítico necesario para que sean visibles en la escena internacional.
16 Por ejemplo:
- EnRRDIS (Energías Renovables Ródano-Alpes, Drôme, Isère y Saboya).
- Polo nuclear (Región de Borgoña).
- MédiTech Santé (Región de Ile-de-France): proyecto mundial.
- Alsace BioValley (Región de Alsacia): proyecto con vocación mundial.
- Nutrición, Salud y Longevidad (Región del Norte-Pas-de-Calais);
- Mov’eo [agrupación de Vestapolis y Normandy Motor Valley] (Región de Ile-de-France): automóviles y transportes seguros para el ser humano y su entorno.
- I-Trans (Regiones del Norte-Pas-de-Calais y Picardía).
- Vehículo del futuro (Regiones de Alsacia y el Franco Condado): sector del automóvil.
Estas orientaciones podrían completarse con la puesta en marcha de los Programas Emblemáticos que el CSTI ha decidido proponer al Gobierno en la reunión que celebró el 30 de marzo de 2005. En efecto, tanto la Comisión Europea como algunos países importantes miembros de ésta –por ejemplo, Alemania con su Iniciativa D21– han optado por definir las prioridades de investigación y desarrollo en el ámbito de las TIC, basándose principalmente en los nuevos usos. Los programas emblemáticos apuntan así a aplicar, a plazos relativamente cortos, diversas tecnologías innovadoras que son esenciales y estratégicas para el futuro y que contribuyen conjuntamente al desarrollo de usos y servicios innovadores. Para movilizar a los responsables de la adopción de decisiones políticas y la opinión pública, los temas de los programas no sólo han de insertarse en una perspectiva societal –por ejemplo, la salud, la demografía, los transportes y el desarrollo–, sino que además han de evocar una imagen concreta, consensual y sumamente deseable.